QUE HACER CUANDO SE ES REHÉN 1 Y 2
En cualquier ámbito de
la vida en que nos desempeñemos, en cualquier país del mundo, siempre estamos
expuestos a ser víctimas de un secuestro o ser rehenes de ladrones que cometen
sus fechorías. Entonces, en las siguientes lecciones brindaremos algunas
sugerencias sobre lo que usted debe hacer en caso de pasar por una situación de
este tipo y salir librado en el intento.
En primer lugar, cuando se toma rehenes, existe la privación de libertad,
pero con rasgos muy particulares. Veamos:
No
existe ninguna planeación con anticipado.
Se
sabe en donde es que se tiene los rehenes. Casi siempre es posterior a un
asalto.
Otra
característica es que los malhechores no piden una recompensa monetaria por la
liberación de los rehenes.
Un
rehén es utilizado por los captores para que le sirva como “escudo” en su
huída.
Repito, nadie se encuentra a salvo de ser asaltado y luego convertirse en
rehén. Dueños de empresas, funcionarios de gobierno, personas de alta sociedad,
profesionales con altos cargos, etc., pueden ser blanco fácil de alguna
organización criminal para capturarlos como rehenes; pero también a la salida
de su hogar, a la salida de su oficina, cuando se encuentra en el supermercado,
en diversos lugares nosotros somos presas fáciles de las mentes torcidas de los
criminales, en cuestión de minutos nos podemos convertir en los rehenes de los
delincuentes.
Sigamos. Ahora se es rehén. Si usted ha visto películas de criminales y
policías se habrá dado cuenta que cuando se tienen rehenes, la policía realiza
las negociaciones en forma muy lenta, ya que una de sus armas principales es el
tiempo, en tanto que el rehén es quién tiene la urgencia que todo finalice
rápido y sea liberado.
Cuando la policía dilata la negociación para la liberación de los rehenes,
lo que busca sencillamente es que los secuestradores minimicen sus demandas,
así como para que se debiliten física y mentalmente, y lograr que los rehenes
sobrevivan. A pesar que usted sienta una eternidad, resiste, la policía está
trabajando para libertarlo.
Permanezca tranquilo, es
lo más recomendable para usted, ya que no posee la experiencia suficiente ni la
preparación necesaria para afrontar este tipo de situaciones en extremo
delicadas. Además, si usted permanece tranquilo, logrará contagiar de
“tranquilidad” a otros rehenes si los hubiere. Cualquier acto de valentía y
heroísmo puede costarle la vida. No lo haga. Su vida vale más. Sea paciente.
CUESTIONARIO
Responda
únicamente con tus propias palabras. ten en cuenta que: ” La pregunta del negociador estará
formulada en
forma tal, que estos dos adverbios son suficientes.
1. Si los (secuestradores - delincuentes)
están escuchando la conversación, intercale una frase totalmente fuera de
contexto, como por ejemplo, “hace mucho calor”.
2. Si lo obligan a dar respuesta falsas o que traten
de confundir al negociador, haga un comentario inocente, por ejemplo,
pregunte como está su hermana cuando en realidad usted sólo tiene un
hermano varón.
3 Si ha pensado en escapar para lograr la libertad,
piense que es una acción de alto riesgo, que usted seguramente no está en
condiciones de evaluar. Un intento de fuga puede provocar reacciones
violentas, no solamente contra el que lo intenta, sino con el resto de los
secuestrados.
4. La experiencia nos dice que la fuga de rehenes ha
sido por descuido de los delincuentes, en caso de un rehén solo o porque
no fue detectado, permaneció oculto y tuvo una puerta de escape que
conocía.
5. Si las negociaciones han fracasado, y los
delincuentes han comenzado a matar rehenes, se impone la irrupción y el rescate
de los rehenes por la fuerza.
RECUERDE
Permanezca
al producirse la acción policial acostado en el piso (cuerpo a
tierra), con los brazos cubriendo la cabeza.
Busque
parapetarse detrás de una columna o cualquier barrera que lo proteja de rebotes
o esquirlas. Si se han arrojado gases, permanezca en el suelo, respire
lentamente y no se refriegue los ojos. No se mueva del piso hasta que el
personal policial lo autorice, incluso puede ser que en primera instancia los
interventores le coloque esposas, ya que en esos momentos no se conoce
generalmente quien es quien.
La
intervención puede comenzar con granadas de luz y sonido en forma ruidosa, con
explosiones y disparos.
Usted
tendrá miedo, sufrirá el efecto shock que inicialmente lo congelará,
pero aparecerá su instinto de conservación y con él, el pánico que
puede ser su peor enemigo. Deje que el personal interventor restablezca el
orden, obedezca las órdenes que se le imparten.
Las
fuerzas de rescate, no se limitan a sacarlo a salvo de la situación. Su tarea
continuará hasta que usted recupere sus condiciones psicofísicas normales y
pueda reunirse con los suyos. Uno de los dilemas como ya dijimos, es que las
fuerzas intervinientes tratarán a todos por igual. Un rehén agresivo o
resistiéndose puede ser confundido con sus captores, arriesgándose a que lo
lesionen e incluso lo hieran.
Las
fuerzas policiales, cada vez tienen más éxito en la negociación, porque las
acciones como la descripta, serán cada vez menos frecuentes. Confíe en ellos en
caso que un familiar, socio o amigo sea secuestrado. Concurra siempre a la
policía de inmediato. Ellos tienen experiencia y han visto muchos casos. Deje
que actúen.
Finalmente,
la conclusión feliz ha llegado y usted vivió ésta inusual, triste y frustrante
experiencia.
Sin
embargo es posible que se produzca el pos-trauma del rehén que recién llegará a
unos pocos días del hecho, unido a los síntomas más comunes:
Insomnio
y pesadillas.
Desajuste
sexual.
Perdida
de apetito.
Temperamento
con reacciones impredecibles.
Sensación
de un sentido de separación y alienación.
Motivación
disminuida.
Pérdida
de auto estima por la humillación recibida.
Si
esta situación persiste, quizás convenga la realización de terapia profesional
del grupo familiar.
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